En el 20 aniversario del Frente Cívico pro Defensa del Casino de la Selva:

“¿Le gusta este jardín que es suyo? ¡Evite que sus hijos lo destruyan!”

I

            El movimiento por el rescate del Casino de la Selva ha sido paradigmático y ejemplar. En él participaron miles de personas y decenas de organizaciones no gubernamentales que protestaban contra su destrucción y por sus derechos colectivos, ambientales y culturales. En el trascurso de los 3 años de lucha se efectuaron marchas, plantones, carteles, tocadas, boicots, murales, performances, videos, toma de oficinas, talleres para niños y adultos, reuniones diarias abiertas a la ciudadanía…

El 7 de julio de 2001, en los inicios del sexenio de Vicente Fox, empiezan las voces de alarma relativas a la venta – por demás sospechosa – del predio del ex Casino de la Selva por parte de la Secretaría de Hacienda al grupo transnacional CostCo, para construir 2 megatiendas con un estacionamiento común de 1210 cajones.

Ante el absurdo de este proyecto, los miembros del Consejo Ciudadano para la Cultura y las Artes de Morelos pedimos la intervención del flamante director del Instituto de Cultura, Alfonso Toussaint, a fin de proteger el patrimonio artístico ubicado en el predio. Éste responde que su tarea se limitaba a ”proteger los derechos de autor.”

            El 9 de julio, los comerciantes del mercado Adolfo López Mateos rechazan también la construcción de las dos megatiendas; con ellos y con los guardianes de los árboles conformamos en escasos quince días el núcleo inicial del Frente Cívico pro Defensa del Casino de la Selva.

El 13 de julio, ni tardo ni perezoso, CotsCo inicia la destrucción de la obra de Félix Candela con sus murales, provocando actos de protesta por parte de la ciudadanía; ya ahogado el niño y ante la santa indignación de Sara Bermúdez (Conaculta) e Ignacio Toscano (IMBA), el ayuntamiento detiene las obras de demolición, mientras que Sergio Raúl Arroyo, titular del INAH, ordena la suspensión de los permisos de construcción mientras se realizan las exploraciones de los vestigios arqueológicos.

La secretaría de Hacienda calla prudentemente: ¿cómo explicar que hayan vendido en 10 millones de dólares y como terreno baldío un predio que contenía obras de arte evaluadas en más de 500 millones de pesos?

El 9 de agosto, pese a todas las manifestaciones en repudio al proyecto CotsCo-Gobierno, el municipio otorga el permiso de demolición y al año, después de que las obras artísticas y arquitectónicas habían sido destruidas por el capitalismo global, concede también el permiso de construcción sobre sus ruinas.

            Al año –un año de luchas intensas, constantes y creativas, que granjearon al Frente las simpatías y la aprobación de la mayoría de los cuernavacenses y el apoyo de otros movimientos ciudadanos; un año en que el sueño de un parque cultural, tan necesario para la ciudad, parecía aún posible de realizar; un año, también, de doble discurso, de constantes retractaciones, de promesas incumplidas y de engaños por parte de las autoridades–; al año, digo, y en víspera de un plebiscito que podía cambiar los destinos del Casino de la Selva y que todos -pueblo y gobierno- sabíamos que nos sería contundentemente favorable, todos los permisos habían sido otorgados, brincándose olímpicamente las normas más elementales que cualquier otro ciudadano hubiera tenido que acatar.

            El 21 de agosto del 2002, después de 65 días de plantón y 3 días de ayuno por parte de los integrantes del Frente Cívico pro Defensa del Casino de la Selva, los guaruras enviados por el gobierno del Estado de Morelos y pagados con los impuestos de la ciudadanía, arremeten arteramente en contra de los civiles inermes, golpeando y encarcelando a los que luchaban para que el predio del ex Casino de la Selva se destinara a un parque ecológico-cultural público, a disposición de la población local y del turismo.

            La agresión a los derechos culturales, ambientales, sociales y políticos de los morelenses es llamada entonces, en el doble discurso del régimen panista, “estado de derecho”; pero con ello, el gobierno se hace acreedor del repudio popular, claramente manifestado en la multitudinaria marcha que aglutinó ciudadanos y pueblos de Morelos y a la que siguieron casi 3 años más de lucha intensa y tenaz que culminó con el desalojo del plantón instalado dentro del mismo palacio de Gobierno.

II

            El Casino de la Selva era un predio urbano de 9,5 hectáreas, rematado por el Estado en menos de mil pesos por metro cuadrado. En él se encontraban:

  • un acervo de obras de arte del siglo veinte que ha sido saqueado y mutilado por la barbarie mercantil.
  • una reserva ecológica de 500 árboles, algunos de ellos centenares, ya talados
  • un manantial (el de Teoamanalco: el manantial de los dioses) que fue por mucho tiempo la principal fuente de agua pura de Cuernavaca, cubierto ahora de cemento
  • una zona arqueológica clasificada como sitio de Gualupita, con vestigios de la cultura formativa, es decir olmeca, del valle de Cuernavaca, fatalmente dinamitada.
  • la memoria viva de bodas y fiestas familiares, eventos sociales, representaciones teatrales, conciertos y exposiciones.

            El Casino de la Selva era el lugar recorrido por Malcom Lowry y sus personajes de “Bajo el volcán”, el asiento de los paraboloides de Félix Candela y de los murales de Reyes Meza, el Dr, Atl y José Renau, entre otros. Ahora, todo ha sido irreversiblemente borrado de nuestra memoria colectiva y con su devastación, el acceso a la historia que enriquecía nuestro futuro ha sido truncada.

            Defender nuestros patrimonios -los bienes tangibles e intangibles que por razones históricas o naturales han llegado a hacer parte íntima de nuestro espacio vital y de nuestras memorias colectivas, como bosques, manantiales, monumentos, obras de arte, mercados, lenguas, fiestas, tradiciones)- defender nuestros patrimonios, repito, es reivindicar una manera de vivir y una forma de ser. Por esto “debemos rescatar el derecho imprescindible del pueblo a vivir en sus propias huellas y cultivar su memoria para que ésta sea transmitida a las nuevas generaciones”.

            Esta transmisión es el meollo de la tradición, decía el arquitecto urbanista Jean Robert; mas lo peor era, para él, el decaimiento del mercado y de los pequeños y medianos negocios que la destrucción del Casino iba a ocasionar. El Casino de la Selva era un eslabón en la textura urbanística que comprendía el parque Melchor Ocampo, los Patios de la Estación, el sitio arqueológico de Teopanzolco, el mercado tradicional Adolfo López Mateos y las calles que los unían, formando parte así del área comercial tradicional de Cuernavaca que compartía con los barrios aledaños y con el mismo mercado municipal.

            Al caer el Casino de la Selva, como bien lo previó el iniciador y elemento insustituible del movimiento, cayeron como piezas de un dominó “los otros eslabones de esta estructura urbanística para usurpar otros espacios y despojar otros sitios.” Al caer el barrio de Gualupita, las pequeñas tiendas quebraron y las redes de soporte mutuo se acabaron.

            La propagación de las llamadas “grandes superficies de venta” o megatiendas es un signo de degradación de la iniciativa económica local e implica la venta al mejor postor, sin atender la preservación de los usos de suelo, los empleos y el desarrollo de la capacidad productiva, la autonomía creativa de los barrios, la generosidad de las fiestas populares. El crecimiento anárquico del “tejido urbano” que caracteriza a las ciudades industriales es, para Jean Robert, un equivalente del cáncer.

            La proliferación de las megatiendas –decía – es “una colonización del porvenir”. Más que un signo de “modernidad”, la invasión de nuestra ciudad por supermercados y gasolineras es un atropello al derecho de la gente, “un signo más de una profunda derrota cultural y de una entrega sin retorno de nuestras aspiraciones y derechos a los poderes económicos”.

            ¿Realmente –se preguntaba- son necesarias más megatiendas que nos conviertan en consumidores pasivos de productos importados? ¿Necesitamos acaso más empleo caníbal, ese destructor voraz de la trama de soporte mutuo entre productores y consumidores locales que ha sido la base de una economía sana?

III

Se trató entonces de evitar la destrucción del patrimonio ambiental, histórico y cultural, de por sí pobre, de la ciudad de Cuernavaca, pidiendo la reubicación de la transnacional CostCo-Comercial Mexicana. Pensábamos que iba a recapacitar y a sensibilizarse a las demandas de los votantes, pero lejos de ello, el gobierno actuó abiertamente en favor de los inversionistas norteamericanos y de algunos huérfanos connacionales – como bien sabemos, el capital tiene dueño, no patria-.

¿Cuáles han sido nuestros argumentos? Además de las razones históricas y culturales que se plantearon desde sus inicios, las megatiendas “arrasan con las economías locales, destruyen el paisaje urbano, uniforman y promueven el consumo irracional”; son expendios de productos de importación, ocasionan la pérdida de empleos y pequeños comercios, y sus utilidades, gracias al Tratado de “Libre” Comercio, acaban en los bancos de Estados Unidos.

Por otro lado, mientras las Naciones Unidas incitan a plantear soluciones para evitar el recalentamiento del planeta, Cuernavaca autoriza y alaba la destrucción de las zonas arboladas, privilegiando los intereses comerciales. Por supuesto que se escuchan ya voces de alarma con respecto al descenso del turismo; ¿o se imaginan que los turistas vendrían a Cuernavaca para respirar smog y visitar megatiendas?

Hemos buscado inútilmente el diálogo y la confrontación pacífica; hemos creído en la fuerza de la razón sobre el interés económico, dando a los que nos gobiernan la oportunidad de reivindicarse, de escuchar las demandas populares y de salvaguardar los recursos naturales y los bienes culturales de nuestra ciudad; pero las autoridades han puesto oídos sordos a todos nuestros argumentos.

¿Por qué no hemos podido lograr un acuerdo con el gobierno? Simplemente porque los intereses de los ciudadanos comunes y los de las empresas transnacionales no coinciden, y si los que deberían representar nuestros intereses prefieren defender aquellos (y, evidentemente, los propios), una vez más será la sociedad civil la que deberá tomar en sus manos su defensa.

            Ante estos modernos adoradores del becerro de oro, Cuernavaca será, de ahora en adelante, la “ciudad de las megatiendas”.

En el 20 aniversario del Frente Cívico pro Defensa del Casino de la Selva:

PARQUE SÍ, COSTCO NO

Cuernavaca, Mor., 11 de julio de 2021

El domingo 13 de junio, 12:00 hrs, celebramos la vida del maestro Carlos Montemayor con Hubert Matiúwàa, Araceli Tecolapa, Susana Bautista y Martín Tonalmeyotl en el conversatorio “Desafíos de las literaturas en lenguas originarias de México”.

Transmisión por el Facebook Live Cátedra Intercultural Carlos Montemayor.

Develación de escultura a Carlos Montemayor en Parral, Chih.

La escultura fue realizada por el artista Fermín Gutiérrez y develada el pasado 28 de febrero en una ceremonia que se transmitió en redes sociales, se recordaron anécdotas y poemas del autor. Encabezaron la ceremonia el regidor de Educación y Cultura, y el presidente municipal de Parral, Leoncio Durán y Cayetano Girón, en ese orden, así como Victoria Montemayor, hija de Carlos Montemayor.

Fotografías: Esperanza Chacón

A 55 años del asalto guerrillero al Cuartel Madera en la sierra de Chihuahua

Las armas del alba, por Carlos Montemayor

Libro Las armas del alba

CAPÍTULO PRIMERO
    (23 de septiembre de 1965. Madera, sierra de Chihuahua).
    —Con el primer disparo —le ordenó Arturo Gámiz—, haz blanco en el foco. Será la señal para que ataquemos.
    Ramón Mendoza miró la primera barraca del cuartel. Del marco de la puerta pendía un foco encendido.
    —Y que nadie salga vivo de aquella trinchera.
    Arturo comprobó la hora: cinco cuarenta de la mañana. La oscuridad era muy densa aún. Ramón Mendoza se situó en su puesto. Salomón Gaytán y Arturo Gámiz avanzaron por el terraplén hacia una especie de muro que se elevaba ligeramente junto a la vía del ferrocarril. Ramón apuntó hacia el foco; mientras cubría la mira con el grano del revólver sintió que estaba a muy corta distancia. Se volvió a mirar hacia atrás; por un momento vio el quieto brillo de las aguas en la laguna. Revisó la puerta de salida y la trinchera que debía mantener bajo control. Volvió a apuntar y disparó. El foco estalló, y como un eco del tiro comenzó a escuchar las detonaciones provenientes de los sitios donde sus compañeros se habían apostado para atacar las barracas del cuartel. Cuatro en la Casa Redonda: Florencio Lugo y Lupito Escóbel, Martínez Valdivia y Óscar Sandoval; cuatro entre la iglesia y la escuela: Pablo Gómez, Antonio Escóbel, Miguel Quiñones y Emilio Gámiz. Paco Ornelas solo, por la casa de Pacheco. Y tres ahí, en el terraplén de la vía del ferrocarril. Escuchó los primeros estallidos de granadas y bombillos de dinamita que arrojaron Arturo Gámiz y Salomón Gaytán. Le sorprendió sentir un súbito silencio en las dos barracas del cuartel, como si se hubiera detenido el tiempo y los tiros tardaran en ser reconocidos. Enfundó el revólver y preparó el fusil. Vio aparecer una sombra en la zanja: el primer soldado. […] Fuente: Carlos Montemayor. Las armas del alba. México: Joaquín Mortiz, 2003.

▲ Foto tomada el 22 de septiembre de 2003 en la ciudad de Chihuahua, en la reunión de ex integrantes del Asalto al Cuartel Madera, después de 38 años de no verse, para la presentación del libro del escritor Las armas del alba: Álvaro Ríos, Salvador Gaytán, Ramón Mendoza, Florencio Lugo, Matías Fernández, Francisco Ornelas y el escritor Carlos Montemayor.

EN LA PRENSA, A 55 AÑOS DEL ASALTO AL CUARTEL MADERA

Carlos Montemayor a 55 años del 23 de septiembre en Madera y a diez años de su partida física: “Las mujeres del Alba”, por Alejandro Guerrero (22-09-2020).

Madera y fuego, por Fritz Glockner (20-09-2020), escritor y autor del libro Los años heridos: la historia de la guerrilla en México 1968-1985.

23 de septiembre: Madera 55 años, por Rosalío Morales Vargas (22-09-2020).

55 años del Asalto al Cuartel Madera; su origen y trascendencia social, por Francisco Javier Pizarro (20-09-2020).

Corrido interpretado por Judith Reyes

“Recordar Acteal”, por Carlos Montemayor (diciembre 2007) / «¡Alto a la guerra contra lxs zapatistas!»

“Así se explica la administración de la guerra en Chiapas, no su solución política. Así se explica el surgimiento y perseverancia de grupos paramilitares en el Chiapas de ayer y hoy.” Carlos Montemayor (2007)

En el contexto actual de calumnias (Rompeviento, 27-08-2020) y ataques paramilitares a comunidades zapatistas (L. Hernández Navarro, 25-08-2020), reproducimos aquí el texto integral Recordar Actealde Carlos Montemayor (La Jornada, 17 a 20 de diciembre de 2007) junto al pronunciamiento internacional firmado nuestra Cátedra que se difundió el 26 de agosto 2020.

Recordar Acteal

Por Carlos Montemayor | 17-20 de diciembre de 2007. Fuente: La Jornada.

La masacre de Acteal no fue la primera ni la única en el prolongado proceso del conflicto de Chiapas. Pero fue en la que el gobierno mexicano puso más empeño a fin de transformarla en sólo un eslabón de una cadena de conflictos intercomunitarios. Para apuntalar esta versión oficial el gobierno mexicano recurrió a diversos procedimientos, algunos de ellos extremos. Pasó por alto sistemáticamente hechos fundamentales; creó un libro blanco sobre Acteal donde la Procuraduría General de la República (PGR) describe a modo los acontecimientos, modificando, distorsionando u olvidando información; intentó desconocer la existencia de planes militares dados a conocer desde el 5 de enero de 1998 por Carlos Marín en la revista Proceso; en discursos oficiales manipuló la noción del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) a veces para negar su existencia y en otras para proponerlo como protagonista, precisamente, de los enfrentamientos intercomunitarios. Los planes militares que dio a conocer Carlos Marín 15 días después de la masacre de Acteal describen, como parte de una contrainsurgencia minuciosamente diseñada, tanto la inducción de desplazamientos de poblados y la creación de conflictos sociales entre comunidades como la aplicación de medidas sólo militares antes y después de los acontecimientos de Acteal.

Sin embargo, las consecuencias políticas de la masacre de Acteal fueron descomunales en el aparato de gobierno para haber sido un eslabón de un conflicto intercomunitario. Provocó, en la dimensión estatal, las renuncias del gobernador de Chiapas y de otros funcionarios de primeros niveles; en el ámbito federal, la renuncia del secretario de Gobernación. Nunca un «pleito de indios» afectó a tantas cabezas de los gobiernos estatal y federal. ¿No fueron las renuncias una forma de reconocer la responsabilidad activa de las autoridades estatales y federales en este «pleito de indios»?

Sigue leyendo

homenaje a Ricardo Melgar

Querido Ricardo,

Académico meticuloso y pluma privilegiada pero también amigo solidario, alentador y bromista: ¡cuántos buenos momentos pasamos con Santiago, con Hilda, con tus hijos y nietos, con tus numerosísimos amigos y colegas más cercanos! Los cumpleaños eran el mejor pretexto para reunirnos, pero no necesitábamos de mayores motivos para la docta charla y la amena convivencia. Juntos despedimos a Hilda, tu compañera de vida, y no hace mucho brindamos por ti, por tu salud, por la vida.

Y ahora que te nos fuiste, no pudimos siquiera acompañarte en tu último viaje. Será –nos dice Dahil, tu querida hija, amorosa y solícita hasta el último–cuando se acabe la “sana distancia”; pero ninguna distancia nos procurará el alivio por tu pérdida.

¡Hasta pronto y hasta siempre, Dr. Ricardo Melgar Bao!

6cdebddc-b4e3-4dd3-ac9b-f6b260f70c9b.JPG


Ricardo Melgar Bao (1946-2020), antropólogo e historiador de origen peruano, radicado en México desde 1977, se ha dedicado al estudio de los movimientos sociales de la América Latina de los siglos XIX y XX, privilegiando siempre las coordenadas culturales e ideológicas para ubicar y caracterizar en los credos políticos las dimensiones simbólicas y mitológicas de fondo, así como el tejido de las redes intelectuales y políticas transfronterizas que las acompañan.

Fue docente en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (1977-2001) y director del Colegio de Estudios Latinoamericanos (1990) y del Departamento de Estudios Latinoamericanos (1993-1995) de la facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, donde impartió las cátedras de Historia de las Ideas en América Latina e Historia de la Cultura Latinoamericana, y finalmente se desempeñó como profesor -investigador en el Centro Morelense del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH), donde impulsó la edición de El Volcán Insurgente.

Fue colaborador de las revistas Boletín de Antropología Latinoamericana, Cuadernos Americanos, Convergencia, Cuicuilco, Márgenes, Memoria, Nuestra América, Thule, La Pacarina del Sur y autor de varias monografías, como El movimiento obrero latinoamericano (Madrid, 1988) y Mariátegui y las crisis civilizatorias de Occidente (Lima, 1995). En coautoría, escribió El Perú espejo de las identidades (México, 1995) y Mariátegui entre la memoria y el futuro de América Latina (México, 2000).

 

Felicidades a la primera generación de la Escuela “Samir Flores Soberanes” de Amilcingo / #AguaSíTermoNo

Desde la #CátedraInterculturalCarlosMontemayor nos sumamos a la felicitación de la #RadioComunitariaAmiltzinko a la primera generación de la Escuela “Samir Flores Soberanes”.

WhatsApp Image 2020-07-11 at 19.44.11.jpegLa felicitación la hacemos extensiva a las y los maestros, los padres de familia y al conjunto de la comunidad de Amilcingo. Celebramos junto con ustedes el logro de este esfuerzo, que el compañero Samir impulsó con todo su corazón.

#SamirFloresVive   #NoAlPIM   #AguaSíTermoNo   #Amilcingo Carlosmontemayor.mx

Opinión

Ver día anteriorSábado 11 de julio de 2020

Los de abajo

Escuela primaria Samir Flores Soberanes

Gloria Muñoz Ramírez
La primera generación conformada por 19 niños y niñas de la escuela primaria Samir Flores Soberanes, de Amilcingo, Morelos, terminó su ciclo escolar con la omnipresencia del defensor del territorio nahua del que no sólo llevan el nombre, sino su historia y legado.

Se trata de una generación de niños y niñas forjados al calor de la lucha contra la termoeléctrica, el gasoducto y el acueducto que conforman el Proyecto Integral Morelos (PIM). Crecieron teniendo a Samir Flores como maestro y guía, fue quien les enseñó a plantar árboles en la barranca y quien les dio clases de historia de su pueblo.

Son los mismos niños que acudieron llorando a su entierro el 21 de febrero de 2019, un día después de que fue asesinado. Son los mismos que en el primer aniversario del crimen que permanece impune, develaron orgullosos el antimonumento de su antimaestro en la entrada de una escuela que es parte de la lucha.

En la defensa de la entonces llamada Escuela del Centro, se conformó el Comité de Padres de Familia que se enfrentó al grupo de choque de la Central Campesina Cardenista. Con el pretexto de los sismos de 2017, las autoridades querían derrumbar la escuela para que el alumnado se trasladara a una primaria construida para quienes están a favor del PIM, específicamente de la construcción de un gasoducto en estas tierras, pero la resistencia del pueblo ganó y luego de más de un año de trabajar con maestros voluntarios, entre ellos el propio Samir, se logró el reconocimiento de la escuela que ahora lleva su nombre, como lo llevan los diplomas oficiales de cada alumno egresado.

Los padrinos de la generación fueron Juan Carlos Flores, abogado del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos, Puebla y Tlaxcala, y Samantha César, también integrante del Frente y de la Asamblea de Amilcingo, quienes presidieron la breve y emotiva ceremonia, a la que, por la pandemia, sólo pudieron asistir algunos de los padres y no hubo invitados.

La salida de esta generación representa una victoria de la vida contra la muerte y de la alegría contra la amargura. Es la resistencia de un pueblo que, no obstante, sigue amenazado.

Jornadas Culturales Carlos Montemayor

Participación de Laura Bensasson (a partir del minuto 46:10)

Mesa de reflexión sobre el legado de Carlos Montemayor

Lunes 13 de julio, 14:30 hrs (hora centro de México) por Facebook Live

Con la participación de Laura Benssason, coordinadora de la Cátedra Intercultural Carlos Montemayor (Morelos, México)

Modera: Victoria Montemayor

WhatsApp Image 2020-07-08 at 20.14.48.jpeg

La Secretaría de Cultura de Chihuahua, está haciendo la cordial invitación al público a que conozca un poco más de la vida y obras del distinguido poeta parralense, del 6 al 13 de julio 2020.

Sigue leyendo

A 73 años del natalicio del escritor, poeta y traductor chihuahuense

La obra de Carlos Montemayor sintetiza la conciencia social desde la literatura mexicana

Este 13 de junio se cumplen 73 años del natalicio del escritor, poeta y traductor chihuahuense

Indigenista combativo y de conciencia originaria; lingüista multidisciplinario que se describía así mismo como un “latinista” de formaciones clásicas; amante de la tierra y sus raíces, Carlos Montemayor sintetiza esa conciencia social desde la literatura mexicana contemporánea, desde un imponente espectro de sí que no se ha logrado suplantar desde su fallecimiento hace 10 años.

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Literatura, recuerdan este 13 de junio el 73 aniversario del natalicio del poeta, escritor, traductor y cantante de ópera originario de Parral, Chihuahua.

Para el poeta Marco Antonio Campos, a Carlos Montemayor se le puede ubicar en dos áreas del conocimiento literario: “Por el lado creativo fue tan buen prosista como poeta y fue uno de los árboles más altos de la literatura mexicana reciente”. Por otro, resaltó su destacado papel como divulgador de las literaturas indígenas y traductor de los clásicos grecolatinos: “A mí me impresiona su novela Guerra en el paraíso (1991) y su libro de poemas Finisterra (1982)”.

En el marco de la campaña “Contigo en la distancia”, el escritor expuso en entrevista que la más grande aportación que dejó el autor de Escritores indígenas actuales I y II (1992) fue hacer vigente la guerrilla y la literatura de los pueblos originarios. Empero, consideró que no hay alguien que actualmente emule su vasto trabajo: “Dejó lectores y gente que admira su obra, pero no dejó discípulos. Fui su amigo y muchas veces no puedo ver su foto porque me duele”, reconoció.

Sobre esa línea, Susana de la Garza señaló que a 10 años de su fallecimiento “hace falta Carlos Montemayor”, ya que aún persisten injusticias en sectores sociales históricamente relegados, como las comunidades indígenas y las familias de los desaparecidos, temáticas que Montemayor trabajó insistentemente en sus obras.

“No nada más era la parte social, sino también en la música, la poesía. Entonces creo que Montemayor nos hace falta, porque además nos guiaba, ya que muchas personas a lo mejor no estábamos inmersas en las problemáticas, pero leyéndolo ibas entendiendo más los procesos políticos”, destacó en entrevista.

El escritor chihuahuense Ramón Gerónimo Olvera fue más allá de la condición polifacética de su mentor, pues lo describió como “un hombre del alto Renacimiento”, que lo mismo podía estar traduciendo la poesía de Catulo o poesía maya, que escribir un libro sobre la guerrilla o un ensayo sobre Efraín Huerta, o grabar un disco con cantos napolitanos y música de María Grever: “Su obra fue un ejemplo de un crisol sumamente amplio en la que había prácticamente todos los géneros y gran parte de la historia de la literatura y la humanidad”.

El también directivo de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) destacó el papel moral que jugó Carlos Montemayor como promotor de escritores chihuahuenses, por lo que le dedicó un ensayo incluido en la compilación El sol sobre los ojos (2014).

Carrera multipremiada       

Carlos Montemayor nació el 13 de junio de 1947. Estudió Derecho y la maestría en Letras Iberoamericanas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como Estudios orientales en El Colegio de México. Fue jefe de redacción de la Revista de la Universidad de México; fundador y director de Casa del Tiempo; integrante de la Academia Mexicana de la Lengua (AML); de la Real Academia Española, así como miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (SNCA) desde 1994.

Obtuvo el doctorado honoris causa por la Universidad Autónoma Metropolitana (1995); Premio Xavier Villaurrutia (1971) por Las llaves de Urgell; Premio de Novela del Cincuentenario de El Nacional (1979); Premio de Letras del Estado de Chihuahua Tomás Valles Vivar (1985); Premio Alfonso X de Traducción Literaria (1989); Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares (1990); Premio Nacional de Narrativa Colima para Obra Publicada (1991); Premio Ciencias y Artes de Yucatán y Medalla Yucatán (1993), el Premio Internacional de Cuento Juan Rulfo 1993 y el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2009, entre otros.

El Premio Bellas Artes de Testimonio Carlos Montemayor se convocó por primera vez en 1982 y, para la edición 2018, cambió a Premio Bellas Artes de Crónica Literaria Carlos Montemayor. Falleció el 28 de febrero de 2010 en la Ciudad de México.

Redes sociales

Se pueden seguir las redes sociales del INBAL en Instagram (@INBAMX), Facebook (/INBAmx) y Twitter (@bellasartesinba).

Sigue las redes sociales de la Secretaría de Cultura en Twitter (@cultura_mx), Facebook (/SecretariaCulturaMX) e Instagram (@culturamx).

 

Fuente: https://inba.gob.mx/prensa/14265/la-obra-de-carlos-montemayor-sintetiza-la-conciencia-social-desde-la-literatura-mexicana

Premio de Creación Literaria en Lenguas Originarias “Gusanos de la Memoria 2020”

“En tiempo de la pandemia”

Gus

“Gusanos de la memoria”, es un colectivo que invita a creador@s a caminar juntos con la “palabra que cuenta” en la región de la Montaña de Guerrero.

En el proceso de crear y contar una historia, nos permite situarnos en el territorio y en la memoria, implica mirar, sentir y escuchar el mundo, hacer remembranza de lo vivido, para después idear la forma de nombrarlo. ¿De dónde parte nuestra voz para nombrar lo que queremos contar? ¿En qué idioma escribimos y contamos?… Contar nos hace pensar en nuestra identidad, en revalorar lo nuestro a través de la creación de nuevas historias, contar nos regresa a la casa que es nuestra cultura.

Bajo esta premisa, Gusanos de la memoria convoca al Primer Premio de Creación Literaria en Lenguas Originarias, “Gusanos de la Memoria 2020”, bajo las siguientes bases:

1. Podrán participar autores mexicanos y mexicanas que hablen una lengua originaria, con límite de 25 años de edad. En la categoría de Cuento y Poesía.

2. Los manuscritos concursantes no podrán haber sido premiados anteriormente ni podrán participar simultáneamente en otro concurso similar.

3. Los manuscritos deberán ser inéditos, escritos originalmente en alguna lengua originaria con traducción al español, de tema y forma libres, con una extensión máxima de 1 cuartilla para poesía y 2 cuartillas para cuento.

4. Los manuscritos deberán enviarse al correo electrónico: gusanosdelamemoria@gmail.com especificando en asunto: Primer premio de creación literaria en Lenguas Originarias, “Gusanos de la Memoria 2020” , adjuntar 2 archivos en formato PDF, una se llamará, DATOS DEL AUTOR y la otra se llamará, OBRA y contendrán la siguiente información:

  • DATOS DEL AUTOR, contendrá la información: Nombre completo del autor, seudónimo, título de la obra, domicilio, correo electrónico, números telefónicos y copia del acta de nacimiento o documento oficial que certifique la edad.
  • OBRA, contendrá la información: Seudónimo del autor, título y la obra.

5. Los manuscritos deberán estar, en formato PDF, tipografía Arial de 12 puntos, o escrito a mano convertido en formato JPG. En la primera página deberá anotarse el título del manuscrito y el seudónimo del autor.

6. Los manuscritos que se presenten sin observar estas condiciones serán descalificados por el jurado.

7. El jurado estará integrado por escritores de lenguas originarias de reconocida trayectoria, y su fallo será inapelable.

8. Los manuscritos que resulten ganadores serán publicados en la página “Gusanos de la Memoria” y en “Suplementos Culturales”. El autor recibirá la suma de $1,000 (MIL PESOS 00/100 M. N.), un grabado y diploma de reconocimiento. El monto se depositará al número de cuenta que el ganador proporcione.

Una vez emitido el fallo, el jurado se comunicará con el ganador para darle a conocer el resultado, 5 días después del cierre de la convocatoria.

9. La presente convocatoria queda abierta a partir del día 23 de abril de 2020 y cerrará el 20 de mayo de 2020 a las 18:00 horas.

10. La participación en esta convocatoria implica la aceptación de todas y cada una de sus bases. Los manuscritos que no cumplan con los requisitos serán descalificados. El fallo del jurado será inapelable. Cualquier caso no previsto será resuelto de común acuerdo por los organizadores y miembros del jurado.

Para más informes en la página de Facebook: Gusanos de la Memoria o al correo electrónico: gusanosdelamemoria@gmail.com

GUSANOS DE LA MEMORIA

Montaña de Guerrero a 23 de abril de 2020

Fuente: https://www.adncultura.org/primer-premio-de-creacion-literaria-en-lenguas-originarias-gusanos-de-la-memoria-2020

Despedida al profe Octavio Álvarez Cedillo

WhatsApp Image 2020-04-06 at 17.48.58.jpeg

Por Laura Bensasson, Coordinadora de la Cátedra Intercultural Carlos Montemayor, 6 de abril 2020

En mayo del 2002 visité por primera vez la escuela primaria José María Morelos y Pavón de Santa Catarina Zacatepec, municipio de Tepoztlán, con el objetivo de determinar si, y en qué medida, los factores socio-culturales podían incidir en los problemas de lenguaje y aprendizaje de los niños de esta comunidad. La hipótesis era que el bajo rendimiento adjudicado al uso de la lengua materna –el náhuatl, en este caso– se debía en realidad a la discriminación cultural que afectaba la identidad y la autoestima del niño, ocasionando la pérdida de un potencial humano importante. Después de evaluar y desechar como causantes otros factores de tipo orgánico y emocional, queríamos demostrar que la recuperación de la lengua de los abuelos podía en realidad mejorar su rendimiento y el buen uso del español.

El director del turno matutino de la escuela, prof. Octavio Álvarez Cedillo, se interesó inmediatamente en el proyecto, convocando a los padres de familia para obtener su anuencia y seleccionando después algunos niños de la escuela para formar un grupo piloto de promotores infantiles de la lengua y la cultura maternas.

Éste fue el inicio de una duradera amistad. Cuando lo conocí, el profe decía haber olvidado la lengua materna, pero mostró siempre un gran interés por los materiales que le compartía y me llevaba a conocer a los que, a su parecer, mejor conservaban su uso. Se trataba usualmente de gente mayor que no había frecuentado la escuela, pero para la autoridad y el prestigio del profe Octavio no había puertas cerradas.

A veces íbamos a visitarlos, otras acudían a su casa o simplemente convivíamos con sus 3 hijas, 2 de las cuales cursaban entonces el 3º de primaria e hicieron parte del grupo piloto.

El profe Octavio había dejado su comunidad a temprana edad para proseguir sus estudios en la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa y, para ayudarse, trabajaba en un restaurant de Chilpancingo, así que era un experto cocinero. Generoso y hospitalario, me invitaba a comer después de las faenas lingüísticas, aunque finalmente era un trabajo en equipo, siempre aderezado con las magníficas tortillas de Santa Catarina, en el que también participaban las niñas. Ésta era también una buena ocasión para conversar y hacer memoria de sus tiempos de estudiante, de la abuelita que vestía como la mujer del cuadro que decoraba su sala, de cómo había vuelto al pueblo natal para dirigir la escuela, del campo, de sus alumnos de secundaria y muchas anécdotas más.

Así pasaron el año de diagnóstico y el primer taller de revitalización con los niños, y en los festejos de fin de curso los niños cantaron con orgullo El martinillo en italiano, francés, español y ¡náhuatl! Las palabras de la versión en náhuatl corrieron, naturalmente, por cuenta del profe Octavio. Entregamos las memorias de esta primera experiencia a todos los participantes bajo el nombre de A’cosamalotl “porque al reunir todos los colores, el arcoíris es símbolo de la diversidad en la unidad; y al anunciar el buen tiempo, también es símbolo de paz y de esperanza.”

profe Octavio.jpg

Así pasó también el segundo taller de revitalización, cuyo producto fue una lotería y un rompecabezas para el aprendizaje de la lengua nahua que se publicó gracias a un premio PACMyC.

Para entonces llegamos a compartir también cumpleaños, festividades y ceremonias y la amistad con el profe y su familia perduró también cuando hubo que interrumpir los talleres, él por exigencias de trabajo y yo para presentar mi tesis de doctorado; pero para el examen de grado el profe estuvo presente, junto con los amigos de las otras comunidades donde yo había desarrollado el trabajo de campo. Ese día, en vez de bocadillos, servimos atole y tamales de cazahuate hechos por una de las participantes a los dos talleres de revitalización de la lengua materna en Santa Catarina, sobrina del profe Octavio.

Hoy por la mañana Moira, la hija mayor, me dio la triste nueva de que el profe no estará ya con nosotros y no pude ir a despedirlo. Lo extrañaremos y lo recordaremos siempre con cariño y aprecio pues sin él, que nos brindó tiempo y espacio, los talleres de revitalización de la lengua nahua en Sta Catarina no hubieran tenido lugar.

WhatsApp Image 2020-04-06 at 15.58.25.jpegWhatsApp Image 2020-04-06 at 15.58.26.jpeg

TOALTEPE

Toaltepe  itoca Santa Catarina, nican tichanti quen 6000, tlaca’ huan sohuame. Ipan inin altepetl tehuan titequiti totlalhuan. Cuac xopantla tictoca tlayoli, yetzintli, xitomatl, ayohuaxtli, chilli huan tomatl. Inca inin xinachti ipam’pa titlacua tonochtin nochi se xipa o se xihuitl.

Ipan in xopanistli noi’qui  ticua’  casahuananacatl ihuan ocsequi nanacame, quilitl, huan huasquilitl.

In inin altepetl tiquinpia cua’me, quen huaxcua’me, ahuacacua’me, tzonpancua’me, xocotzapocua’me , “mangocua’me”, xaxococua’me huan texococua’me.

Ipan chanti tiquinpia’ yolcame quen huaxolome, piome, pitzome, totochti, mimisti, chichime, huan ocse yolcame quen “caballos”, “bueyes” ca inin yolcame tehuan titequiti, to tlalhuan. Titlatohua  nahuatla’tolli. Inin totla’tol no cuele cuacualtzin tiyolpa’paqui cuac ticaqui, huan toyolcocua icuac tiquinitta’ pilantoton ica sohuantoton ayocmo quixmati quenica tehuan titlatohua.

         Ica inin tequiltzintli  ticnequi man  topilhuan quixmatican masqui san tepitzin inin totlato’l. Amo ticnequi manpopolihui.

         O’tic chichique inin ahuilli, itoca “Lotería” ca inin mahuiltisque to pipiltonti huan to sisishuanti quicuelitasque huan pa’paquisque cuac mahuiltisque yehuan ocachi quixmatisque huan cualli quisalosque inin tla’tolli. Nic chia inin tequitiltzintli an’xic cuelitasque.

I’CA NOCHI TOMAHUISOSTZIN.

 Octavio Álvarez Cedillo.

NUESTRO PUEBLO

         Nuestro pueblo se llama Santa Catarina, vivimos como 6000  hombres y mujeres. En este pueblo nosotros trabajamos nuestras tierras en la temporada de lluvias. Sembramos maíz, fríjol, jitomate, semilla de calabaza, chile y tomate. Con estas semillas comemos todo un año.

En esta temporada también comemos el hongo de casahuate y otros hongos, quelites y retoños de un tipo de guaje silvestre.

En este pueblos tenemos algunos árboles como: guajes, aguacates, colorines, cítricos, mangos, guayabos y ciruelos.

Y en nuestras casas  tenemos animales como guajolotes, pollos, cerdos, conejos, gatos, perros y otros animales como caballos y bueyes, con estos últimos animales trabajamos nuestras tierras.

Hablamos el idioma náhuatl, es un idioma hermoso. Nos alegramos cuando lo escuchamos, pero nos da  tristeza cuando vemos  que los muchachos y las muchachas  no conocen como nosotros hablamos.

Con este trabajo queremos que nuestros hijos  conozcan aunque solo un poco esta lengua. No queremos que desaparezca.

Hicimos este trabajo. Se llama Lotería. Con él jugarán nuestros niños y niñas y se alegrarán cuando jueguen. Ellos conocerán más nuestra lengua. Espero que este trabajo les guste.

CON TODO RESPETO.

Octavio Álvarez Cedillo.

profe Octavio en su salón.jpg

El Profesor Octavio durante un taller de revitalización del náhuatl, en su salón de clase de la Escuela Federal Rural de Santa Catarina Zacatepec, Morelos. Foto de Laura Bensasson (2002)

viendo la videocámara.jpgniños acosamalotl.jpg

 

El Náhuatl en Morelos. Propuestas para la elaboración de métodos y materiales para la lengua Náhuatl

Laura_Barresi

A diez años de la defensa de la tesis doctoral de Laura Bensasson Barresi, Coordinadora de la Cátedra Carlos Montemayor, publicamos aquí el texto integral de este trabajo antropológico inédito (406 págs.) dirigido por Antonio García de León. Sinodales: Rodolfo Stavenhagen, María Bertely Busquets, Gilberto López y Rivas, Carlos Melesio Nolasco y Bruno Baronnet.

Bensasson, Laura. El Náhuatl en Morelos. Propuestas para la elaboración de métodos y materiales para la lengua Náhuatl, Tesis de Doctorado en Antropología, CIDHEM, Cuernavaca, 2010.

De la misma autora: “La educación intercultural en Morelos ¿por qué y para quién?”, en Baronnet, Bruno y Tapia, Medardo (coords.) Educación e Interculturalidad. Política y políticas, Cuernavaca: CRIM-UNAM, pp. 49-68, 2013.