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“Es mucho lo que tenemos que celebrar a 70 años del nacimiento de mi padre”: Victoria Montemayor

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fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/06/13/enmedio.pdf
Artículos de La Jornada del día 13 de junio de 2017:

Coloquio Las Autonomías Indígenas en México, Homenaje a Rodolfo Stavenhagen, 26 y 27 de abril, Cuernavaca

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Organizado en la sala Manuel M. Ponce del Jardín Borda, Cuernavaca, Morelos, por el Colmex, el INAH, el CDH Morelos y la Secretaría de Cultura del Edo. de Morelos, el Coloquio Las Autonomías Indígenas en México, Retos y Perspectivas, Un Homenaje a Rodolfo Stavenhagen, reunirá a investigadores y representantes de pueblos indígenas del país. Participarán Nahuas de Morelos, Puebla y Guerrero, Purépechas de Cherán, Yaquis de Sonora, Zapotecos de Oaxaca y Tseltales de Chiapas, además de Adelfo Regino, Gilberto López y Rivas, Aída Hernández Castillo, Alicia Castellanos, Mardonio Carballo, Bruno Baronnet, Magdalena Gómez, Teresa Sierra, Natividad Gutiérrez Chong, Ursula Oswald, entre otros.

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Foro debate: Y retiemble… Los retos de la propuesta del Congreso Nacional Indígena (CNI), sábado 25 de febrero 2017, 16:00 horas, El Colegio de Morelos, Cuernavaca

El Colegio de Morelos y la Cátedra Intercultural Carlos Montemayor

invitan al Foro Debate

Y retiemble…: los retos de la propuesta del Congreso Nacional Indígena, En memoria de Rodolfo Stavenhagen”.

Auditorio de El Colegio de Morelos, sábado 25-02-2017, 16:00 horas.

Con la participación de delegados del CNI y de

Gilberto López y Rivas, Sylvia Marcos y Jean Robert.

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Feria del Libro en Nuestra Lengua Materna en Xoxocotla: In Chikueyi Amoxilhuitl 2017

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Programa 

Foro e Muestra de Cine y Video Indígena

Exposiciones Permanentes y Talleres

17- 19 de febrero del 2017, Xoxocotla, Morelos.

 Mesa temática: “El Congreso Nacional Indígena como opción para un México digno y justo”, Domingo 19 de febrero, 11:30 horas, Centro de Xoxocotla, Mor.
Más información: http://amoxilhuitl.blogspot.mx/

Rodolfo vive, las luchas siguen…

portadastavengagen5441509642c44La Cátedra Intercultural Carlos Montemayor se asocia a la pena de la familia de Rodolfo Stavenhagen quien hoy se nos adelanta luego de cumplir cabalmente con su trabajo en el mundo de los mortales. Saludamos con cariño a nuestro querido amigo, a nuestro entrañable profesor, a nuestro incansable compañero de lucha y también a nuestro afectuoso asesor de la Cátedra quien desde su creación siempre ha defendido su carácter autónomo.

Recordamos con afecto su sonrisa habitual, su buen humor con sus bromas, su perspicacia, claridad y lucidez en cada instante.

Como amigo, su capacidad de escucha atenta ha sido muestra de gran sabiduría para las lecciones de la vida, y como profe, la relación de pares iguales que lograba establecer con sus estudiantes ha representado un gran aprendizaje de la horizontalidad en la academia.

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Rodolfo con Pablo González Casanova, junio de 2015

Como estudioso y activista de los derechos humanos ha sido pionero en la crítica social al colonialismo interno y al racismo en la sociedad y en la política, pero también ha sido precursor de los trabajos actuales y futuros que consideran a los pueblos indígenas como actores de la transformación del mundo. Así nos preguntó al cerrar un capítulo de libro:

“En estas circunstancias movedizas ¿qué camino tienen los pueblos indígenas? El camino se hace al andar como dice el poeta. Los altermundistas nos recuerdan que “otros mundos son posibles” y el zapatismo en México aspira a un “mundo donde quepan muchos mundos”. Los pueblos indígenas de hoy en día tal vez nos pueden enseñar cómo hacerlo”. R. Stavenhagen, 2008, “Un mundo en el que caben muchos mundos: el reto de la globalización”, p. 395.

Como asesor de la Cátedra Intercultural Carlos Montemayor, nos ha enseñado a pensar con fineza cómo defender nuestra libertad de pensamiento y nuestro espacio autónomo de inter-aprendizaje y compañerismo. Ha sido un gran camarada de todas las luchas a favor de nuevos derechos, analizando y batallando contra los autoritarismos, las discriminaciones y las guerras. Con cariño, Rodolfo acompañó con sus congruentes aportaciones los pasos de nuestra Cátedra, incitándonos a tejer desde nuestros espacios una ciudadanía más justa. Recordamos sus palabras cuando nos dijo durante la conferencia inaugural de nuestro Diplomado “Construyendo puentes”: “El Estado ha fallado en muchas cosas y solo una ciudadanía bien informada puede cambiar esto”.

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Rodolfo en su cubículo del Colmex

Recordamos pues que ha sido también una de las personalidades invitadas por el EZLN en 1996 en la Comisión de Seguimiento y Verificación de los diálogos de San Andrés, que le tocó coordinar en 1998 cuando denunció a la parte gubernamental por no mostrar la intención de lograr la paz en Chiapas.

 

Tampoco Rodolfo se desmontaba para enfrentar con su trabajo y sus informes a los malos gobiernos que violan las libertades y los derechos de los pueblos, e incluso recordamos cómo se reía de sí mismo como “mecanismo de Naciones Unidas” siendo Relator.

No resistimos a las ganas de volver a escuchar, mirar, leer, aprender y soñar con Rodolfo. Aquí desde los archivos del sitio Internet de la Cátedra podrán encontrar videos, fotos, palabras y textos de nuestro amigo, que vive a la manera de “mi general”, como él decía, pues Rodolfo sigue viviendo para nosotros, mientras las luchas siguen y seguirán, Rodolfo vive y vivirá. ¡Viva Rodolfo!

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Rodolfo Stavenhagen, Conferencia magistral “La antropología mexicana: un proyecto de nación”, UNAM, 2015.

Rodolfo Stavenhagen, Conferencia magistral “Multiculturalidad y derechos humanos”, Diplomado “Construyendo Puentes: Los Retos de la Interculturalidad”, 2014

“El Estado en vez de hablar de bienestar social habla de productividad y competitividad y el resultado ha sido el agotamiento de fuentes naturales, destrucción del medio ambiente, creciente polarización social, creciente desigualdad social, desempleo, pobreza, aumento de la población marginada y excluida, aumento de la criminalidad, violencia, conflictividad social y sobre todo del racismo.

“Yo me inscribiría como alumno al Diplomado para observar lo que está sucediendo en cuanto al tema educativo, en el tema de medio ambiente, tolerancia e intolerancia. Si esta Cátedra puede ayudar a aclarar conceptos y metodologías útiles para prácticas exitosas de competencias y convivialidad, será una gran contribución”.

R. Stavenhagen, 25 de octubre de 2014.

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Rodolfo Stavenhagen recibe un doctorado Honoris Causa en Cuernavaca, UAEM, 2013.

Rodolfo Stavenhagen, Conferencia “Los pueblos indígenas ante la neocolonización”, 2013.

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“Racismo e identidades en el mundo actual”, INTERdisciplina v. 2, n. 4, UNAM, 2014, p.229.

 

Rodolfo Stavenhagen, Conferencia “El derecho a la educación de los pueblos indígenas”, CRIM, 2010.

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Rodolfo Stavenhagen, Conferencia “Cómo sacar al buey de la barranca, perspectivas para el México actual”, COBAEM-UAEM, 2013

“Hoy, la respuesta le corresponde a las nuevas generaciones, a las que llegan a la edad de la crítica razonada y que inician su vida profesional armados de un compromiso social, con la justicia, el humanismo y las causas del pueblo, que tengan una visión de un México mejor para todos. Y entonces, si todos jalamos parejo, pues a lo mejor lograremos sacar al buey de la barranca”. R. Stavenhagen, 14 de junio de 2013.

Carlos Montemayor y la rebelión indígena zapatista

63829Este libro, a mi juicio, es el más completo que se ha escrito en torno a la rebelión del EZLN” en palabras de Gilberto López y Rivas, en el Foro La lucha social en la obra de Carlos Montemayor, Cuernavaca, 18 de junio de 2016. Publicado el 24 de junio en La Jornada:

Carlos Montemayor y la rebelión indígena zapatista

Gilberto López y Rivas, La Jornada, 24-06-2016

La excepcionalidad de Carlos Montemayor, como ser humano, radicaba en su don de gentes y en una personalidad magnética y fascinante que lo hacía, involuntariamente, el centro de cualquier colectivo o reunión. Como intelectual, fue multifacético, pues lo mismo escribía novelas, cuentos, poemas y ensayos, como el que dedicó a la rebelión indígena de los mayas zapatistas; todo ello, magistralmente. De ahí su trascendencia, que le mereció importantes premios nacionales e internacionales en todos los géneros en que incursionó, y la traducción de muchas de sus obras a varios idiomas. Defensor y promotor de las lenguas indígenas, políglota y filólogo, saludó en lengua maya a la dirigencia zapatista; era, además, cantante de ópera, a la que podía recurrir en casos insólitos, de tensiones políticas, que se desvanecían con su voz de tenor y su entusiasmo interpretativo.

gilbertoCoincido con Ignacio Ramonet, que prologa su libro: Chiapas, la rebelión indígena de México (Ramdom House, 2009), en cuanto al conocimiento impresionante de Carlos sobre todos los aspectos políticos, económicos, sociológicos, ecológicos y culturales de Chiapas, y añadiría, de la historia y condición actual de los pueblos indígenas de México. Este libro, a mi juicio, es el más completo que se ha escrito en torno a la rebelión del EZLN, sus orígenes y causas, sus protagonistas y sobre el contexto histórico y estructural de olvido social y racismo en que tiene lugar la insurrección indígena.

0d0679_afeee87dc1bb46909a0193c208eedad6En el ámbito de los intelectuales, Carlos Montemayor estaba mejor preparado para comprender la insurgencia que estalló el primero de enero de 1994, dado su conocimiento profundo sobre los movimientos armados de México y sus investigaciones que, como lingüista, le llevaron a introducirse en el mundo indígena, pero no a partir de fuentes escritas solamente, sino con base en un recorrido de años por las etnorregiones de México, particularmente por los estados de Chihuahua, Yucatán, Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Chiapas, y a partir de innumerables horas de entrevistas a profundidad de sujetos claves para la comprensión de las lenguas y culturas indígenas. “Ambas perspectivas –sostenía–, la de la cultura indígena y la de la historia de los movimientos armados en México, concurrieron el primero de enero de 1994 en el alzamiento del EZLN en Chiapas”, y quién mejor que Montemayor para describir e interpretar esos dos procesos entrelazados.

Antes del levantamiento, había publicado en La Jornada la primera parte de unos artículos intitulados: La otra ruta del sureste, en los que denunciaba los operativos militares en las zonas indígenas de Altamirano y Ocosingo. Refiere Montemayor que el día 8 de junio de 1993, cuando salió el primero de ellos, recibió una llamada de José Carreño Carlón, entonces director de Comunicación Social de la Presidencia de la República, quien lo invitaba a una gira con Carlos Salinas de Gortari, y quien, a partir de esa fecha, y a lo largo del año, lo invitó varias veces a las giras presidenciales, incluyendo una a su estado natal, Chihuahua, para la que el gobierno ponía a su disposición un avión de la Fuerza Área. A todas ellas se negó, pues no quería aparecer como montemayor-chiapas553fb3e123669_300hparte de su comitiva o su cortejo de seguidores. En un país y en una época en que el presidencialismo se equiparaba al poder absoluto, y cuando frecuentemente se utilizaban estos recursos para limar el filo de los intelectuales críticos reconocidos, esta anécdota muestra la solidez de los principios políticos que guiaron su relación con el poder público, que, me consta, lo respetaba, y a la vez temía, por su combinación de fina ironía y hasta cierta condescendencia en el trato con los funcionarios, a quienes con frecuencia instruía sobre los avatares de la guerra sucia y su papel en la historia del México contemporáneo.

Con toda razón, Montemayor inicia este libro a partir del debate de dos conceptos: por un lado, el de terrorismo, y por otro, el de racismo. El primero, como el artilugio del poder para contaminar nominalmente las justas rebeldías de los pueblos del mundo contra la opresión, las tiranías y/o los invasores extranjeros; el segundo, como esa ideología tan negada y tabú, pero sempiterna en el discurso y la acción de la clase dominante, que se esgrime, en el caso de Chiapas, desde las primeras declaraciones gubernamentales que aducen que el levantamiento es obra de unos 200 individuos, en su mayoría monolingües, [que] han realizado actos de provocación y violencia en cuatro localidades del estado, que son San Cristóbal de Las Casas, Ocosingo, Altamirano y Las Margaritas. Montemayor sostenía que el racismo constituía una de las dimensiones mayores que englobaban el conflicto armado en Chiapas, y que esta entidad era, precisamente, el punto extremo de la discriminación racial que padecía el indígena en México.

299457b0ecccb57045e8f37c37b2a01aCarlos sabía que “cualquier conflicto armado provoca una denostación oficial inmediata y una represión no menos vertiginosa. La descalificación –afirmaba– es la primera arma que se esgrime contra un levantamiento popular, urbano, campesino o indígena; la segunda arma es la policiaca o la militar”. Carlos describe con especial rigor y profusión de datos, las distintas reacciones frente a la rebelión de los zapatistas de los diferentes actores dentro del aparato del poder: los terratenientes, los ganaderos, los políticos locales, el Ejército, en especial la rama de inteligencia militar, a la que Carlos prestaba particular atención, y claro, la Iglesia, entre otros. Opinaba que el Ejército Mexicano y la Iglesia son quizá las instituciones que más extensión tienen en todo el territorio nacional, las que llegan a lo más remoto de nuestras montañas y selvas.

63829Bien entendió Montemayor los vericuetos de la guerra de desgaste contrainsurgente y el papel asignado a los grupos paramilitares, como la mano clandestina de la fuerza armada y policiaca para imponer la solución militar, ya que el poder se tornaba inflexible ante las reformas constitucionales cuando se trataba de los pueblos indígenas. La masacre dantesca de Acteal fue la respuesta del régimen a la propuesta zapatista expresada en San Andrés en 1996, de una nueva relación entre el Estado mexicano y los pueblos indígenas. El 13 de junio pasado, Carlos cumpliría 69 años. A seis años de su partida, lo recordamos como el intelectual brillante y comprometido que fue, cantándole y sonriéndole a la vida.

Fuente: G. López y Rivas “Carlos Montemayor y la rebelión indígena zapatista”, Diario La Jornada:  http://www.jornada.unam.mx/2016/06/24/opinion/018a2pol